miércoles, 14 de febrero de 2007
¿Por qué Cantamos?
"La musica es el mejor camino para poder conocerse a uno mismo"
Si hay algo que realmente está presente en nuestro diario vivir: es la música. Sin lugar a dudas, nuestros contextos vitales incorporan con anhelante desdén e ímpetu este fenómeno natural.Para poder explicar los objetivos más adelante y darle un sentido relevante a este blog, es menester detenerme un momento a esgrimir algunas teorías filosóficas acerca de la raíz y/o naturaleza de la música, la cual en primer lugar, encuentra definición en diversos tratados y obras de la antigua Grecia. Es en esa época y lugar en donde nacen las primeras explicaciones y comienzan a realizarse investigaciones, por ejemplo, aquellas que realizó el astrónomo griego Claudio Tolomeo, el cual en su obra "Astros", relacionaba las leyes matemáticas con la música y con las que organizaban los astros celestes. Este concepto se conoció como "La Música de las Esferas", un sonido permanente que acompaña al universo desde su creación por el roce con el éter de unas esferas cristalinas concéntricas donde se encontraban incrustadas las estrellas, la luna y el sol. Siguiendo una linea temática similiar, podemos encontrar investigaciones matemático musicales ( "Armonía y fundamentos de la doctrina pitagórica"), las cuales determinan aritméticamente los intervalos de la escala musical y a la vez, descubre que existe un orden inherente y una organización numérica en la naturaleza del sonido. Es así como comenzamos a ordenar el sonido universal y el ruido, otorgándole una estructura más nítida y establecida, por medio de proporciones y medidas, configurando de esta manera en el cosmos una armonía infinita.Platón por su parte, ("La República", Libro III) establece que la música es fruto del pensamiento, señalando que “...la melodía se compone de tres elementos: palabra, armonía y número...“El número y la armonía se han hecho para las palabras”. De esta forma, Platón considera que la música es complemento y alimento de la virtud, y sin esta no es posible conciliar el arte, la política y la gobernabilidad. Por esta razón, y tal como lo manifiesta Platón, la música es una materia que debe tener un espacio en la educación.Aristóteles más tarde, también trata el tema de la música en su obra "La Política", siguiendo las máximas de su maestro Platón, pero este filósofo peripatético se adentra en sus utilidades y en sus efectos señalando: “la música da placer.. y la virtud de gozar, amar y odiar rectamente”. Estas suposiciones se deben según Aristóteles a que “... en los ritmos y las melodías que encontramos las semejanzas más perfectas en consonancia con su verdadera naturaleza de la ira y la mansedumbre, de la fortaleza y la templanza, como también de sus contrarios y de todas las otras disposiciones morales... los ritmos, unos tienen un carácter mas reposado, otros más movidos, y de éstos unos inducen emociones más vulgares, y otros, otras más propias de un hombre libre”. En suma, concluye que la música debe tener utilidad provechosa en la educación, en la purificación y en el divertimento.Posteriormente, específicamente en la edad media, estas teorías de filósofos griegos que establecían y tomaban a la música como una disciplina de orden superior, fueron adquiridas por la patrística, corriente del pensamiento que dirigía sus reflexiones a una sola verdad: Dios, con todos los atributos que son posibles darle. Para ellos, Dios es armonía y es el artífice del orden universal, por ende, es en Dios en donde la música encuentra su creación, naturaleza y orden inherente. Paralelamente, el filósofo Boecio, sin duda caracterizado por un gran eclecticismo,realizó un tratado de Música, más bien llamado "de institutione musica". Este contiene una descripción detallada de la armonía griega. Este tratado influye a gran parte del pensamiento medieval. Divide a la música en tres géneros distintos: "La música mundana" ( corresponde a la armonía pitagórica); "La música humana" ( corresponde a la unión armoniosa del alma con el cuerpo, la cual se comprende a través de una instropección, creando de esta manera una armonía psicofísica) y "la música instrumental" ( aquella que corresponde al hecho de producir música manualmente, a través de los instrumentos y no tiene valor alguno, es sólo soplar un tubo o rasguear una cuerda.)Más tarde, el filósofo alemán Shopenhauer, en su obra “El mundo como voluntad y representación”, expone una jerarquía de las artes, pero señala que la música es de un orden superior, está más allá de la jerarquía. Este filósofo también se adhiere a los postulados pitagóricos esgrimiendo que "la música es un medio para concebir inmediata y concretamente grandes números y complicadas relaciones numéricas." Pero a continuación da un giro inesperado manifestando que la música No tiene su raíz en los números, específicamente y literalmente, este filósofo dice así: “las relaciones numéricas no deben considerarse como su significado, sino como su signo”. Ya que casi todo en ella se puede reducir en números, y “en todos los tiempos se ha cultivado la música, sin tener adquirir conciencia clara de esta relación. Al menos en las culturas occidentales, no se deben confundir en esta relación entre los números representación de la música con la música misma. Los números sólo son el signo, lo que quiere representar a la música, pero no más, son meras entidades vacías e inmóviles, en tanto que, la música es movimiento y plenitud de sensaciones". Encontramos de esta manera, que este filósofo pesimista establece que la música es fruto de la voluntad y explica así: “La música no es la copia de las ideas, sino que viene de la voluntad misma, cuya objetividad esta constituida por las ideas. Por esto el efecto de la música es mucho más poderoso y penetrante que el de las otras artes, pues éstas sólo nos reproducen sombras, mientras que la música produce esencias”.Más adelante, y bajo la irregular pero esencial influencia de Schopenhauer, Nietzsche se acercó por primera vez a la intuición de la música como expresión plena del ser, como manifestación ontológica. Este filósofo constantemente señalaba: "Sin la música la vida sería un error" (frase manifestada en su obra: "Crepúsculo de los ídolos"). Y es así, como Nietzsche, le otorga a la música innegablemente un carácter metafísico, estableciendo expresamente que la música proviene de la vida y que a la vez, la define. En su obra "El viajero y su sombra", este filósofo se atreve a decir que la música es "el principio de razón suficiente" y de esta misma forma, Nietzsche repetirá muchas veces la misma cosa, por ejemplo en su obra "Más allá del bien del mal": ¨La música es el intermediario por medio del cual las pasiones gozan de sí mismas¨.Cosa espléndida son estas frase señaladas en esta misma obra: "La música es el estimulante de la vida" ..."La música es un ejercicio de metafísica inconsciente, en la cual el espíritu no sabe que hace filosofía..."Sin lugar a dudas son muchas las teorías, filósofos y científicos que tratan el origen, utilidades y causalidades de la música, pero todos concuerdan que este fenómeno tiene un orden superior y un poder sublime e imperecedero. Es por esto, que la naturaleza también cumple un papel importante en la generación de música, dado que si logramos la inmersión en la armonía natural, nos daremos cuenta que el corazón tiene su ritmo, que el río causa una sonoridad plasmada de libertad y meditación, el trueno produce una tensión acústica exuberante y que el roce del viento con las hojas nos templa y nos modera.
"La canción constituye una revelación filosófica"
Bajo este punto de vista y según lo expuesto anteriormente, podemos enarbolar hoy en día, una apreciación diferente acerca de la música, la cual se manifiesta de distintas formas, y una de esas grandes manifestaciones corresponde a esa avalancha llamada "canción", una música estructurada acompañada de una letra ("Composición en verso, que se canta, o hecha a propósito para que se pueda poner en música" - según el diccionario de la Real Academia Española) que ya es una práctica sistemática, que, al parecer, busca la exploración de ciertas temáticas como el amor, el desamor, el mensaje, propuesta o protesta social, etc. Pero ¿es por éstas temáticas que existe la canción?, y aquellos que prácticamos la música activamente nos cabe preguntarnos: ¿Por qué cantamos? ¿Por qué sentimos esa necesidad constante y uniforme de cantar, componer y hacer música?. A simple vista, podría decir que se canta para expresar una actividad interna, a lo mejor para proyectar un autogoce objetivado (teoría del Einfulung y proyección sentimental), o puede ser también para plasmar nuestro propio sentido de vida o nuestra propia percepción del entorno, en realidad: no lo sé.
Aquellos que tienen bastante arraigo a la canción y la escuchan diariamente y a cabalidad por los distintos medios de comunicación, se han preguntado: ¿Qúe es lo que se canta o se dice? ¿entendemos realmente aquello que escuchamos?. Difícilmente podríamos dilucidar si los mensajes que complementados con esas armonías y melodías son útiles para nuestras vidas y para nuestro futuro, ya que pocas veces nos dejamos cautivar por los significados, por esa rica poesía musicalmente contextualizada y por aquellas letras que nos presentan valores, sentimientos, filosofías de vida dignas de meditación exaustiva. Mi objetivo es crear un espacio de reflexión y discusión que nos ayude a profundizar en las temáticas del canto y así cada uno podrá resolver esa interrogante, el "por qué cantamos", y poco a poco podremos ir conociendo lo que realmente escuchamos. Es por esto que el ciclo de este blog se dedicará a analizar aquellas canciones que contienen un significado importante y por consiguiente lograremos fomentar la música, la expresión, y por sobre todo que LA CANCIÓN NUNCA SE HAGA CENIZA.
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